free counters
MEN
MEN
Colombia aprende
Colombia aprende
Seduca
Seduca
Pequeños escritores
Pequeños escritores

NEGROS Y BLANCOS EN PAZ

Por: Verónica Zapata Piedrahita

Había una vez un niño llamado Nelson que vivía en África, por su color lo despreciaban mucho. Toda su familia era de negros y todos se sentían muy tristes por toda la humillación que recibían de parte de los blancos. La mayoría negra no era considerada ciudadana, viví separada de los blancos y no podía acceder a los mismos trabajos, a la educación ni a los servicios de salud.

 

Nelson era humilde y sencillo,  no le importaba lo que le dijeran los blancos. Al lado de su casa vivía una familia muy numerosa de blancos, entre ellos había un niño llamado Juan. Él era muy bueno y pensaba que negros y blancos debían vivir juntos sin racismos, ni distinciones.

Un día la familia de Nelson salió a dar un paseo por el parque y la familia de Juan también. Nelson se sentó en una silla y Juan se sentó junto a él y le habló. Nelson no se atrevía a mirarlo a los ojos porque estaba seguro de que lo iban a insultar. Juan le dijo:

-¿Por qué no me hablas?

-Porque por ser negro me insultan y me humillan.

Juan le dijo que él era bueno y no le iba a hacer daño, Nelson lo miró con una sonrisa muy amistosa, no quiero escuchar más insultos, ni padecer humillaciones, cuando sea grande voy a luchar por los derechos de mi raza. Juan estuvo de acuerdo, de pronto su familia los vio juntos y empezaron a insultar  a Nelson. Le prohibieron también volverse a juntar con él.

Desde ese día las familias se veían y se insultaban. Un día la discusión fue muy fuerte y los 2 niños pararon la pelea diciéndoles que para convivir se necesita dialogar.

Cada uno se fue para su casa, la familia de Nelson se iba a ir del país.

Los 2 niños se hicieron la promesa de cambiar esta realidad cuando crecieran.

Con el paso del tiempo se encontraron y Juan le contó que se había alejado de su familia porque era muy violenta.

Nelson le contó también que él era ya un defensor de los derechos humanos y que si deseaba trabajar con él. Él aceptó y decidieron recorrer juntos todo el país.

El presidente y la policía se dieron cuenta de las intenciones de los dos y los condenaron a pena de muerte solo por defender los derechos humanos. Los hicieron prisioneros y los condenaron a 29 años.

Pasaron todo este tiempo en la cárcel y nunca desistieron de sus ideales. Salieron a recorrer el país sin importarles la pobreza. Hablaban de amor, respeto, tolerancia, humanidad y paz.

El presidente y la policía ya no podían hacer nada porque la gente los defendía. Empezaron a hacer justicia, todos estaban muy contentos con los nuevos defensores. Nelson se hizo presidente de África, Juan Vicepresidente.

Hoy en día negros y blancos conviven en paz.

 

TOMY

Por: Verónica Zapata Piedrahita

Es un perro de raza labrador mi hermano lo trajo a casa después de un mes de nacido. Es de ojos negros pelaje de color caqui, patas grandes y estatura pequeña.

Aunque es un poco travieso, juguetón y comilón lo queremos un montón, siempre nos ha causado molestias, aquel cachorro en el momento de sus necesidades fisiológicas y a la hora de dormir se siente solo, le da miedo y llora; habían momentos en que la pasábamos muy bien con nuestro cachorro, lo bañábamos, jugábamos, lo alimentábamos, eran tiernos momentos. Como no teníamos un lugar adecuado para él, para que no sufriera lo regalamos a otra familia, que estuviera en mejores condiciones; ellos se hicieron cargo de Tomy nos dio mucha tristeza no volverlo a ver, ni volver a jugar con él, pero sabemos que está bien con esa familia.

 

 

EL QUE GRITA MAS FUERTE

 Carlos y Pepe fueron a comprar unos dulces en la tienda de la esquina.

Mientras esperaban para pagar, el tendero y un cliente se peleaban a gritos. "Este queso esta dañado", decia el cliente. "Lo siento, no se lo puedo cambiar", contestaba el tendero. Carlos y Pepe veian como la 'conversacion' iba subiendo de tono: "Usted es un ladron". "A mi me respeta". "Su tienda es una porqueria". "Si no le gusta larguese". Los niños, sorprendidos, caminaron hacia el parque. "Que burros__dijo Carlos. Nadie escuchaba a nadie, solo gritaban. Seguro no han oido eso de que 'hablando se entiende a la gente', ¿no?". Los niños tenian mas claro que los adultos que para convivir se necesita dialogar.